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Bloodhound LSR: la búsqueda del nuevo récord de velocidad terrestre

1. El récord absoluto de velocidad terrestre: Thrust SSC

El Thrust SSC posee la plusmarca global de velocidad terrestre para un bólido con tripulación. Durante 1997, este aparato llegó a los 1.227,985 kilómetros por hora dentro del desierto de Black Rock, situado en Estados Unidos. Se trató del automóvil pionero en rebasar de manera oficial la barrera sónica. Propulsado mediante un par de motores de reacción y manejado por el británico Andy Green, el coche transformó por completo la historia de la ingeniería del motor. La configuración aerodinámica y el equilibrio a marcas supersónicas supusieron un reto tecnológico monumental.

2. Bloodhound LSR: el proyecto supersónico más ambicioso

El Bloodhound LSR se ideó con la meta de rebasar los 1.600 kilómetros por hora. Durante los ensayos llevados a cabo en 2019, este bólido llegó a registrar 1.010 kilómetros por hora. Pese a que la iniciativa permanece suspendida en la actualidad, dichas pruebas evidenciaron progresos notables en materia de aerodinámica computacional, materiales compuestos y mecanismos de frenado híbridos. Dotado de un sistema que integra un propulsor a reacción y un cohete, este automóvil refleja de manera evidente el progreso tecnológico alcanzado frente a su antecesor.

3. Récord de velocidad en motocicleta: Ack Attack

La motocicleta Ack Attack logró en 2010 una velocidad de 605,697 kilómetros por hora en las salinas de Bonneville. Pilotada por Rocky Robinson, esta máquina de diseño alargado utiliza dos motores sobrealimentados. Las condiciones del terreno y la estabilidad lateral son factores críticos en este tipo de hazañas, donde cualquier vibración puede resultar peligrosa.

4. El coche eléctrico con mayor velocidad: Venturi Buckeye Bullet

En el sector de los coches eléctricos, el Venturi Buckeye Bullet consiguió alcanzar los 549 kilómetros por hora durante el año 2016. Dicha marca atestigua que la tracción eléctrica va mucho más allá de la simple eficiencia urbana, logrando además competir con solvencia en el terreno de la alta velocidad. Todo esto fue posible gracias a la implementación de acumuladores con una elevada densidad de energía y propulsores eléctricos sumamente potentes que contaban con refrigeración mediante mecanismos avanzados.

5. Plusmarca de velocidad en bicicleta

La bicicleta más rápida del mundo, diseñada con carenado aerodinámico, alcanzó 296 kilómetros por hora en 2018, con la ciclista Denise Mueller-Korenek como protagonista. Este logro se consiguió aprovechando la estela aerodinámica de un vehículo guía. La reducción de resistencia del aire fue determinante, ya que a altas velocidades este factor representa la mayor oposición al avance.

6. El tren más veloz: SCMaglev

El tren japonés de levitación magnética SCMaglev registró un récord de 603 kilómetros por hora en 2015. Gracias a la ausencia de contacto físico con los rieles, la fricción se reduce considerablemente. Este sistema emplea campos magnéticos para elevar y propulsar el tren, lo que permite velocidades muy superiores a las del ferrocarril convencional.

7. Avión tripulado más rápido: X-15

En el año 1967, el aparato experimental X-15 logró una velocidad de 7.273 kilómetros por hora. A pesar de operar en trayectos suborbitales, lo conducían tripulantes humanos y despegaba apoyándose en una nave nodriza. Dicha iniciativa proveyó datos fundamentales de cara a la creación de misiones espaciales y resistió calores severos provocados por el roce con la atmósfera.

8. Helicóptero más veloz: Eurocopter X3

En el año 2013, el Eurocopter X3 llegó a los 472 kilómetros por hora, fijando una marca histórica para aeronaves de ala rotatoria. Su configuración híbrida fusiona un rotor principal con propulsores laterales, lo que facilita un empuje horizontal superior. Dicho avance propició nuevas oportunidades dentro de la movilidad aérea veloz para trayectos cortos y medianos.

9. La embarcación más veloz sobre la superficie acuática

El registro mundial de velocidad en superficies acuáticas le pertenece al Spirit of Australia, alcanzando unos impresioantes 511 kilómetros por hora, hazaña conseguida en el año 1978 por Ken Warby. Superar semejantes marcas en el agua conlleva peligros mayúsculos a causa de la volatilidad y la cambiante fricción del entorno líquido. Hasta la fecha, dicha marca continúa oficialmente imbatida.

10. Trineo cohete tripulado

El trineo cohete utilizado en pruebas de aceleración humana alcanzó 1.017 kilómetros por hora. Estos experimentos, realizados para estudiar la tolerancia del cuerpo humano a fuerzas extremas, permitieron mejorar sistemas de seguridad en aviación y automovilismo. El piloto soportó desaceleraciones superiores a 40 veces la fuerza de gravedad, demostrando la resistencia física en condiciones límite.

Claves esenciales para alcanzar la máxima velocidad

  • Aerodinámica: Reducir la resistencia del aire es esencial a partir de los 300 kilómetros por hora.
  • Materiales avanzados: Aleaciones ligeras y compuestos de alta resistencia permiten soportar tensiones extremas.
  • Propulsión: Motores a reacción, eléctricos, magnéticos o cohetes determinan la capacidad de aceleración.
  • Seguridad: Sistemas de frenado, estabilidad y protección del piloto son fundamentales.

La historia de los récords de velocidad refleja la constante ambición humana por superar límites físicos y tecnológicos. Cada cifra alcanzada representa años de investigación, riesgos calculados y colaboración interdisciplinaria. Más que simples números, estos hitos muestran cómo la ingeniería, la valentía y la innovación se combinan para ampliar las fronteras de lo posible, impulsando avances que luego transforman el transporte cotidiano y la comprensión científica del movimiento.

Por Rubén Cardozo

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